viernes, 1 de mayo de 2015

La suma de todas las cosas

Veo la gente que camina por las calles
Desde la ventana
Y sus rostros oscuros y marchitos
Encierran sus miserias muy profundas
En sus sonrisas tristes
Sus grises espíritus
Sin vida
Veo las esperanzas
Desechadas por el tiempo
Y la embriaguez de la lluvia
A nadie le importa la vida de los miserables
Ni siquiera a ellos
Ellos se limitan a caminar por las calles
Para que yo los observe
Y los compadezca
Entre el mar de rostros
Y los olvide
Como ellos se olvidaron
Cuando aprendieron la verdad de la vida
Que no hay diferencia entre un cráneo
Destrozado por la caída
Y un alma
Destruida
Por los días
Y los desamores
Porque aquel es dolor ultimo
Y la suma de todas las cosas

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I see people walking the streets from the window. And his dark and withered faces enclose their deep misery in their sad smiles, Her gray spirits Lifeless. I see hope, Discarded by time, and the intoxication of rain. Nobody cares about the miserable life, not even to them. They simply walk the streets for me to observe, and the compassion Among the sea of faces, and forget them as they forgot, when they learned the truth of life: There is no difference between a skull torn fall, And a soul destroyed by the day, and the indifference, for it is last pain, and the sum of all things.


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Je vois des gens marchant dans les rues de la fenêtre. Et ses visages sombres et flétries enferment leur profonde misère dans leurs sourires tristes, ses esprits gris sans vie. Je vois l'espoir, mis au rebut par le temps, et l'ivresse de la pluie. Personne ne se soucie de la vie misérable, pas même pour eux. Ils marchent tout simplement les rues pour moi d'observer, et de la compassion Parmi la mer de visages, et oublient eux comme ils ont oublié, quand ils ont appris la vérité de la vie: Il n'y a aucune différence entre un crâne arraché chute, et une âme détruite par le jour, et l'indifférence, car il est le dernier douleur, et la somme de toutes choses.


Foto: Bandit's Roost - Jacob Riis

Un hombre escupe en la calle y se crea el mundo

Creo que los dos extremos de la vida
y todo lo que contienen
abarcan el dolor emancipado
de la consciencia
y el goce ciego inservible
de los instintos
y el eterno y desesperante silencio
de lo divino.
A nadie importa la imagen
de un caracol avanzando
por el filo
de una navaja
o la cara de un niño
callejero,
empapada en llanto
por el hambre o la muerte
que le habla al hombro
y le dice “ven”
y sus manos
sucias y vacias
se tienden
con fuerza
y le dice “vamos”

¿A quien le importa
si la constante negación
del dios de los infortunados
se esparce como se esparcen
la miseria
y el deseo
de la destrucción
entre los hombres?
Cuando los amantes
fundidos en caricias
y anhelos imposibles
no son nada
en el desierto de los horrores.
Un hombre escupe en la calle y se crea el mundo

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I think the two extremes of life and all they contain include pain emancipated consciousness, and useless for blind instincts enjoyment, and the eternal and hopeless silence of the divine. Nobody cares about the image of a snail moving along the edge of a knife or the side of a street child, soaked in tears of hunger and death that speaks to the shoulder and says "come," and their hands dirty and tend empty hard, and says "we"
Who cares if the constant denial of the God of the unfortunate, misery spreads like spread, and the desire of destruction among men? When lovers cast in touch and impossible longings they are nothing, in the wilderness of horrors. A man spits in the street and creates the world.
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Je pense que les deux extrêmes de la vie et tout ce qu'ils contiennent inclure une douleur émancipé conscience, et inutile pour aveugles instincts plaisir, et le silence éternel et sans espoir du divin. Personne ne se soucie de l'image d'un escargot se déplaçant le long du bord d'un couteau ou le côté d'un enfant de la rue, trempé dans des larmes de la faim et de la mort qui parle à l'épaule et dit «viens», et leurs mains sales et ont tendance dur vide, et dit "nous"
Qui se soucie si le refus constant du Dieu de l'infortuné, la misère se répand comme la propagation, et le désir de destruction parmi les hommes? Lorsque les amateurs jetés en contact et de désirs impossibles ils ne sont rien, dans le désert d'horreurs. Un homme crache dans la rue et crée le monde



Foto: Children sleeping in Mulberry Street - Jacon Riis

sábado, 25 de abril de 2015

25

Escalo dentro de mí
Me escucho pensando
y al interrogar mi existencia
existo.
Es una mentira
no me encuentro
Y no reconozco
Dentro de mi
Quien soy
Es un ruido
Un aullido
Dentro de mi:
Soy un extraño
Para mis padres
Mis hermanos
Soy un extraño
Quienes miran dentro de mi
Y no reconocen un amigo
También para ellos
Soy un extraño
Para quienes he olvidado
Por los años
O por orgullo
Soy un extraño
Para quienes me han olvidado
Por los años
O por orgullo
Soy un extraño
Quienes nunca encontraron
Ni las palabras
Ni las miradas
Ni los silencios
Para ellos también
Soy un extraño
Oscar, Isaac, Armando
Lucia, Maritza, Lourdes
El colegio de las rejas verdes
La vasta empresa de los desequilibrados
La fortaleza inhumana de la estupidez
La biblioteca de los espíritus anónimos
Lugares y emblemas
Nombres y fechas
Rostros y más rostros
Para todos ellos
Dentro de cada uno
Soy un extraño
Y dentro del aula
Para el A y para el B
Enfrente y a un lado
Donde aquella señora
Tendía la mano
Para cambiar alegrías
Por monedas
También para ellos
Soy un extraño
En cualquier calle
Sobre mis pies
Y en las lejanías
En cualquier lugar
Y en cualquier tiempo
En la lucidez del día
Y en la locura de la noche
En sus profundidades
Soy un extraño
En los oscuros montes
Donde aúllan los perros
Donde se ocultan
Los otros desconocidos
También ahí
Y para ellos
Soy un extraño
Para los nobles
Los inocentes
Los destructores
Los suicidas
Los traidores
Los muertos
Aquellos que nunca perdonaron
Aquellos que todo lo perdonaron
Aquellos que acepté y nunca me aceptaron
Aquella que dijo hasta pronto
Y jamás regresó
Más que en mi mente
Aquella que nunca se despidió
Y regresaba siempre
Cada vez más lejana
Aquella que por 6 años
Se mantuvo latente
En el silencio
De un destino escrito
En hojas perdidas
Aquel que fue enemigo
Y al atardecer solo un recuerdo
De un amigo enterrado
Por la monotonía
Y el olvido
Aquellos que conocí
En una mañana del 96
Y juntos comenzamos
La carrera de la vida
Esa Ilusión cíclica
Del eterno porvenir
Quimera del espacio
Y trampa divina
Todos ellos existen
Todos ellos viven o vivieron
En un tiempo y un lugar
Cuyas sombras deforma
El tic tac resonante
De la memoria
Transparente
Viven en mi
Viven en sí mismos
Pero yo no existo
En la materia
Del orden
del vacío
y el dolor
de los recuerdos
y de los olvidos
¿Quién soy?
¿Me descifro?
Abro las puertas de la mente
Voy hacía mi mismo
Escalo dentro de mí
Me escucho pensando
y al interrogar mi existencia
existo.
Es una mentira
no me encuentro
Y no reconozco
Dentro de mi
Quien soy
Es un ruido
Un aullido
Dentro de mi:
Soy un extraño

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Climb inside me, I hear thinking, and questioning my existence, I am. It's a lie, I do not find, and do not recognize within me who I am. It is a noise, a scream within me: I am a stranger to my parents, my brothers, I am a stranger, who look inside me, and do not recognize a friend, also for them, I'm a stranger, for whom I have forgotten, For the years or pride, I'm a stranger, For those who have forgotten, for years, or pride, I am a, stranger, who never found, neither the words nor the eyes, nor silences, For them I am also a stranger, Oscar Isaac, Armando, Lucia, Maritza, Lourdes, The College of the green bars, the vast enterprise of the unbalanced, the inhuman strength of stupidity, library anonymous spirits, Places and emblems, names and dates , faces and more faces, For all of them, within each one, I'm a stranger. And in the classroom, to the A and the B, front and side, where the lady held out his hand to change joys coin For them I'm a stranger, in any street on my feet, and in the distances, in anywhere, and at any time, in the clarity of the day, and in the madness of the night, its depths i am a stranger in the dark mountains, where dogs howl, where they hide The other unknown, also there, and for them, I'm a stranger, to the nobles, the innocent, the destroyers, Suicide, Traitors, The dead, those who never forgave those who all forgive those I accepted and will never accept me, she who he said soon , and never returned, more than in my mind, that I never said goodbye, and always returned, increasingly distant, she who for 6 years, remained dormant in the silence of a destiny written in stray leaves, He who was enemy And at sunset just a memory of a friend buried by monotony and forgetting those I met in one morning 96 And together we began the race of life, the eternal cyclical Illusion That future, Chimera space, and divine trap. They exist, they all live or lived in a time and a place whose shadows deformed resonant ticking, Transparent From memory, live in me, live in themselves, but I do not exist, in the matter, the order, vacuum, and the pain of the memories and forgetfulness, Who am I? Am I ?, I open the doors decipher mind, I'm doing myself, I climb inside me, I hear myself thinking, and questioning my existence exist. It's a lie, I do not find, and do not recognize who I am inside my, it's a sound, a howling within me: I am a stranger
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Grimper à l'intérieur de moi, je l'entends penser, et d'interroger mon existence, je suis. Il est un mensonge, je ne trouve pas, et je ne reconnais pas en moi qui je suis. Il ya un bruit, un cri en moi: je suis un étranger pour mes parents, mes frères, je suis un étranger, qui regardent l'intérieur de moi, et ne reconnaît pas un ami, pour eux aussi, je suis un étranger, pour qui je l'ai oublié, Pour les années ou fierté, je suis un étranger, Pour ceux qui ont oublié, pendant des années, ou l'orgueil, je suis, étranger, qui n'a jamais trouvé, ni les mots ni les yeux, ni les silences, Pour eux, je suis aussi un étranger, Oscar Isaac, Armando, Lucia, Maritza, Lourdes, Le Collège des barres vertes, la grande entreprise de l'déséquilibrée, la force surhumaine de la bêtise, bibliothèque anonymes spiritueux, des lieux et des emblèmes, noms et dates , les visages et plusieurs faces, Pour eux tous, au sein de chacun d'eux, je suis un étranger. Et dans la salle de classe, à la A et la B, devant et le côté, où la dame tendit la main pour changer pièce joies Pour eux, je suis un étranger, dans une rue sur mes pieds, et les distances, dans n'importe où et à tout moment, dans la clarté du jour, et dans la folie de la nuit, ses profondeurs suis un étranger dans les montagnes sombres, où les chiens hurlent, où ils se cachent L'autre inconnue, il ya aussi, et pour eux, je suis un étranger, les nobles, les innocents, les destroyers, Suicide, les traîtres, les morts, ceux qui ne pardonna jamais à ceux qui tout pardonner à ceux ai accepté et ne sera jamais me accepter, elle qui dit-il bientôt , et ne revint jamais, plus que dans mon esprit, que je jamais dit au revoir, et revenait toujours, de plus en plus lointain, elle qui depuis 6 ans, est restée en sommeil dans le silence d'une destination écrite en feuilles perdues, Celui qui était l'ennemi Et au coucher du soleil juste un souvenir d'un ami enterré par la monotonie et l'oubli. Dans ceux que je rencontrai un matin 96 Et ensemble, nous avons commencé la course de la vie, l'Illusion cyclique éternelle Cet avenir, l'espace Chimera, et le piège divine. Ils existent, ils vivent tous ou vivaient dans un temps et un lieu dont les ombres déformées tic-tac de résonance, Transparent De mémoire, vivre en moi, vivre en eux-mêmes, mais je ne existent pas, en la matière, l'ordre, vide, et la douleur des souvenirs et l'oubli, qui suis-je? Suis-je?, Je ouvre les portes déchiffrer l'esprit, je suis moi-même de faire, je monte en moi, je me entends penser, et d'interroger mon existence exister. Il est un mensonge, je ne trouve pas, et ne reconnaît pas qui je suis dans ma, il est un son, une hurlant en moi: je suis un étranger
  

La Creatividad

No solamente ha surgido de la vida la animalidad, acuática, aérea o terrestre, sino también aquella rama animal que ha causado al hombre, vertebrado, mamífero y primate, inferior en múltiples capacidades frente a esos que llamamos bestias, y es debido a esto que, para el hombre, su capacidad técnica, la creadora, la intelectual, algunas veces estética otras tantas social, es aquello que lo impulsa y lo mantiene por delante de quienes han sido marginados por el progreso, y cuyos sentidos no viajan aun por donde lo imaginario y lo real se complementan.
Pensemos por un momento que dentro de nuestro inconsciente, en aquel lugar en particular por donde se forman nuestras decisiones, existe todo un cumulo de pensamientos compuestos por la influencia de nuestros semejantes, por la experiencia recopilada a lo largo de muchos aciertos y errores, pero también por aquellas ideas innatas que surgen de una larga incubación en nuestros genes. Todo aquello, y aun más, conforman un listado de ideas que usamos en el proceso para la toma de decisiones, un menú de ideas que nos limita o nos posibilita según sea su anchura, y del cual dependemos para tomar nuestras resoluciones, todo está determinado y en función de lo que el inconsciente asimila y almacena.
Es posible, también, que en el acto de la creación, práctico o estético, recurramos una vez más a nuestro propio menú ideológico, y que cada chispazo de genialidad se deba al salto de aquella idea precisa que había logrado encajar en la circunstancia, y es ahí cuando surge la gran obra, aun cuando no podamos manipular sus tiempos o sus alcances, pero sí podemos suprimir nuestras limitantes o incrementar nuestras posibilidades, hacer crecer nuestro menú y mirar como nuestras creaciones avanzan cada vez más hacia la excelencia. 



Brazil

En 1948 George Orwell escribe 1984, y genera la idea de un mundo distópico regido por tres ideas: "la Guerra es la Paz, la Libertad es la Esclavitud, la Ignorancia es la Fuerza" Pero, como dice aquel comercial de Apple: ¿Realmente 1984 fue como 1984? Lo que sí sabemos es que en tal fecha Terry Gilliam filma"Brazil" un viaje onírico acerca de la realidad, de las limitaciones sociales, del totalitarismo silencioso, del infortunio de un burócrata soñador cuyo destino es decidido por una inofensiva mosca en la oficina. En esta realidad la vida está burocratizada, toda persona es un extraño, la navidad del consumismo es todos los días, la tecnología es inservible, el arte ha sido olvidado, la monotonía es el estilo de vida imperante, las sensaciones y sentimientos son condenados, y el amor es un tramite vacuo donde la pasión y la intimidad han muerto. Mediante esta caricatura de la realidad, el más talentoso director de los Monty Python nos afirma: sí, estamos en 1984 y George Orwell tenía razón. Una película que debería incluirse en los temarios escolares


Un Perro Andaluz

Alguna vez existieron dos personas capaces de trasladar los sueños a la realidad: Salvador Dalí y Luis Buñuel. ¿Que sucede cuando estos extraterrestres se juntan para hacer un film? lo que sucede se llama: "Un perro andaluz"Una alegoría encriptada en imágenes que son visiones y delirios de la genialidad. En aproximadamente 20 minutos, Dalí y Buñuel hicieron más que toda la secta de surrealistas liderados por Bretón, al margen de sus diferencias personales o profesionales, porque ellos pudieron con la intrincada empresa de erigir un sueño tal cual, sin limitaciones físicas o temporales, técnicas o circunstanciales, Un perro andaluz puede considerarse el sueño de dos genios del surrealismo atrapado en el celuloide. Fue en 1929 cuando supimos que el cine es la materia de la que están hechos lo sueños




Meshes of the Afternoon

Meshes of he Afternoon (1943) es un cortometraje experimental de 13 minutos de Maya Deren y Alexander Hammid, obra de arte compulsivo y exploratorio de intrincado simbolismo y soberbias imágenes. ¿Pero qué hay en este arte que nos parece tan confuso? El arte no es siempre sentimiento, ni siempre sensibilidad, diversión, o vano entretenimiento. Tampoco es la realidad,es acaso, la otra realidad, la confrontación del Yo, el acto de mirar mirándonos. Una forma de decir lo que las palabras intentan descifrar. Rostro de espejo, como cualquier arte, el cine de Mayan Deren es un reflejo del autor, donde el sueño y la vigilia que se confunden, y las escenas que se repiten, nos abordan al sinsentido de los objetos, de las personas, de la protagonista que huye de sí misma; cuando nosotros somos la cámara y ya no hay reglas de espacio ni de tiempo, nos damos cuenta: Es el remordimiento de su decisión fatal: escapar de esta realidad mediante la muerte. Interesante ejercicio cinematográfico que vale la pena recordar.



Los Olvidados




Spoiler Altert. En abril de 1951, desde Cannes, Octavio Paz escribía en defensa de Luis Buñuel y “Los Olvidados” ante las reacciones violentas del público mexicano ocasionadas por la crudeza con que se expresa la situación social en México a lo largo del filme. La realidad, escribió Paz, es insoportable, y por eso, porque no la soporta, el hombre mata y muere, ama y crea. 

Existe un sentimiento de soledad que no abandona el filme. Acaso, aquella soledad a la que se refiere Paz cuando nos dice que todos los hombres, nacimos desheredados y que nuestra condición verdadera es la orfandad, pero esto es particularmente cierto para los indios y pobres de México. “Los olvidados” está poblado por huérfanos. Ojitos es abandonado para no ser una boca más que alimentar, Julián no tiene más remedio que ser su propia figura paterna. Del Jaibo no se sabe más que está solo, y Pedro, es el hijo no deseado de una madre que no lo reconoce. La situación de orfandad de Pedro está enmarcada por el rechazo de su madre, y es además, un hijo de la chingada, en tanto que su madre se deja seducir por el Jaibo. Es entonces cuando Pedro se convierte en el arquetipo del mexicano. Su condición de bueno y victima conlleva a la lógica fatalidad consumada por la mano del Jaibo, ¿Acaso no es el mexicano cuyo aparente potencial se ve siempre frustrado por las condiciones sociales en las que vive? Pero también estas provienen de sí mismo. Pedro y el Jaibo complementan la personalidad del mexicano. Una dualidad compuesta por el que quiere salir adelante, y el que lo invita constantemente a transgredir. Este último determina su destino, tanto en el mexicano como en Pedro. 
Las primeras impresiones sobre “Los olvidados” no fueron alentadoras, no solo por la desagradable impresión que causó en los espectadores mexicanos, sino también en la crítica especializada. ¿Estaba Buñuel traicionando los principios de André Breton, y renunciando al surrealismo por un neorrealismo no consumado? Y es que “Los olvidados” no tiene la misma carga surrealista expresada en “Un perro andaluz” (con la participación de Salvador Dalí), y “La edad de oro”, donde la anarquía y la fantasía lo invaden todo. Sin embargo, “Los olvidados” no encaja dentro de los límites del neorrealismo italiano, en la medida que impone “Roma: Ciudad Abierta” o “Ladrón de bicicletas”, donde los personajes son netamente malos, o profundamente buenos. 


En el filme de Buñuel, el desarrollo psicológico de los personajes se define por la necesidad de sobrevivir. Son tanto victimas como victimarios. Ojitos, es abandonado por su padre, pero está dispuesto a pegarle al ciego con una piedra para librarse de su dominio. Meche, presenta un carácter bueno, pero esconde debajo su falda una navaja con la que procura defenderse. El jaibo es el resultado de la marginación sistemática, y pedro, pese a sus aspiraciones de reformación, participa en los asaltos y abusos de la pandilla. Mención aparte merece Don Carmelo, el ciego, que rompe con el estereotipo lógico que impone la sociedad: que si es viejo, pobre y ciego, no le queda más que ser bueno. Pero él es mezquino, avaro, lujurioso y estafador. Intenta abusar de meche, y su egoísmo le hace desconfiar hasta de su propia sombra (si pudiera verla). Dice curar a la madre de Meche con falso ritual, pero se cobra el favor con una reserva de leche, y remata con ironía: “Pá la salud no hay como la leche de burra.”
El surrealismo no abandona a Buñuel ni si quiera en “las Hurdes, tierra sin pan” (un documental sobre un pueblo español) y no lo haría tampoco en “Los olvidados”. En ambos filmes persisten algunas de sus obsesiones oníricas: El cordero, o la cabra, o su carne expuesta, y las deformaciones. Buñuel también introduce un símbolo usado recurrentemente por Dalí, el huevo, quizás por ser un símbolo tanto de lo racional (la cubierta) como lo irracional (el interior). Otras fijaciones que aparecen son: El fetichismo por los pies de las mujeres, las relaciones entre personajes de edades opuestas, los gallos o gallinas comúnmente destrozados, y los personajes femeninos que sirven para interpretar su fantasías: Marta, la madre de Pedro que se deja seducir por alguien de menor edad, y Meche, la joven que explora con inocencia su sexualidad tal como lo haría Viridiana, o Severine, en Bella de día, entre otras.
En “Los olvidados”, todos son víctimas de la fatalidad o viven bajo esa promesa. Incluso si Pedro intenta huir de ese destino, es arrastrado de vuelta a ese mundo donde todos son cómplices de su soledad, que es justamente el final del protagonista: arrojado a un basurero en medio de la noche, lo que nos señala, con macabra ironía, que ni muerto pudo escapar de su soledad, ni de toda esa porquería


Fragmentos del Diccionario Cultural Marciano Vol. XXIII (PL-SH)

Plaximelex, Örtyley. (Siglo XXLV-?). Ilustre pintor neosencitivista nacido en Alcanteres IV. Con sus pinturas, Plaximelex logra descifrar los estragos del estrés en el individuo, que son la mayor causa de defunción en Marte. Algunas de sus más grandes obras se constituyen de pequeñas pinceladas en forma de guijarros alrededor del lienzo, que simbolizan la pérdida de la naturaleza esencial del marciano moderno, como protesta contra la gran influencia del mercado y las nuevas tecnologías, en la vida cotidiana. Entre sus obras más destacadas se encuentran: El mausoleo de las lunas, Cuatro latas de sopa abiertas, Un marciano en el planeta agua, Retrato de Joan Miró, El hombre de los huecos en las palmas, entre otras.
     
Pleamar. Véase: Nostalgia   

Potato. 1. Tubérculo mortífero de color cerúleo, comúnmente encontrado en las grandes profundidades del desierto Davisciano, y muy usado en joyería. 2. Cosas o conjunto de cosas de Potato. (Robaron el Potato y las obras de arte). 3. Premio de mayor valor. (Nuestros atletas lograron un Potato y dos de plata) 4. Muy bueno o muy valioso. (Una ocasión de Potato). 5. Dicho de periodo o de tiempo, especialmente de edad o siglo de mayor esplendor. (Los siglos XXXIV-XXXV constituyen el siglo de Potato de la cinematografía marciana.)

Praga. 1. Primera edad oscura acontecida entre la segunda y tercera Ilustración, aprox. Siglos XLV y XLVI. Se le considera el primer anochecer marciano debido a la escasa actividad intelectual, la destrucción de libros y bibliotecas, el auge de las religiones entre la población, y las prácticas de canibalismo. 2. Vestir de negro. Ropa color oscuro. (Viste de Praga).    

Shakespeare, William. (XLV-XLVI?) Dramaturgo, poeta, actor, novelista, astrónomo, historiador, ensayista, politólogo y traductor, uno de los más grandes genios que ha dado marte. Poco se sabe de la vida de este ilustre marciano, aunque sabemos con relativa certeza que nació entre los siglos XLV y XLVI, durante la segunda ilustración. Desafortunadamente, muchas de sus obras fueron destruidas durante la Praga, y solo han llegado hasta nosotros una minúscula parte de sus obras, entre las que se encuentran: La nebulosa, Quetzalcóatl, Quetzalcóatl II, Quetzalcóatl III, El invierno en Marte, Antología de pensadores marcianos, Historia de la primera ilustración, Hamlet, La muerte de un hombre llamado Otelo, entre otras.        




Foto de Diego Andres en https://www.flickr.com/photos/daslive/
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Prólogo de un libro en blanco

García Pelayo siempre ha sido mejor lector que escritor. Florescano (2012), al revisar el trabajo del autor antes de “Espejos en blanco”, afirma que los cuentos de García Pelayo lograban trasladar su perspectiva al papel, lo cual era su mayor defecto, porque hablaban sobre lo que él podía ver, lo que estaba más cercano a su vista, y no existía un hilo conductor, ni el intento por entretejer una historia. Quien lo leía no podía encontrar aquello que Rómulo había ideado, porque la experiencia del autor se enajenaba de las palabras, y aun más de los lectores. Rómulo se defendía sabiamente. Argumentaba que un buen libro no debía escribirse pensando en la existencia de otro lector que no fuera él mismo. La hazaña de que un segundo individuo lograra descifrar la esencia de una novela, un cuento, o un poema, le parecía inadmisible[1]. Un segundo lector podría encontrar en un texto no aquello que el autor pretende decir, sino lo que existe en el individuo con anterioridad a las palabras. El sujeto maneja una simbología en particular, y no puede hallar nada más que lo prevaleciente de antemano en su psicología. Desentraña el enigma usando sus propios Urím y Tumím. El resultado es la interpretación de lo que efectivamente vive en él, pero que solo se conoce cuando el sujeto lo intuye puramente. Es su propia representación lo que el lector percibe, el decantar de sus impulsos más enérgicos. Así, cierto argentino podría encontrar en “Casa tomada” una declaración de guerra en contra del peronismo, oculta bajo el manto Cortaziano de la fantasía. O bien, alguien podría afirmar acertadamente, que en la imagen del tiempo circular y fragmentado de Neruda se encuentra la firme marca de Schopenhauer, (Lozada 1971) cuando el poeta escribe:

La espesa rueda de la tierra
su llanta húmeda de olvido
hace rodar, cortando el tiempo
en mitades inaccesibles
 
El lector ve lo que quiere ver, y no siempre acierta con aquello que el autor quiere decir. De esta manera, una gran obra es un espejo que refleja aquello existente en el individuo, pero que hasta entonces le era vedado. La diafanidad repite el rostro de cada uno de los sujetos, que nunca son iguales. Rómulo García Pelayo aspiraba a encontrar esas representaciones, las cuales, sin alterar la esencia de sus propias percepciones, encuentran en cada individuo un lugar de su inconsciente. Un libro que es todos los libros y a la vez ninguno. Había aceptado la empresa de erigir aquella obra. Se imaginó un poema de proporciones infinitas, tanto como uno de solo dos o tres palabras. Pero en el momento de distinguir entre uno u otro, o entre la metáfora y la literalidad, algo sucedía que lo hacia sentirse infiel ante sus propias representaciones. Debía procurar ignorar el hecho de que ideaba la construcción de una obra universal, y sin embargo escribirla. En algún momento, a la memoria de Rómulo regresó aquel fragmento de un poema (que atribuyó a un autor uruguayo cuyo nombre no pudo recordar) que decía:

Me tropiezo con un blanco espejo
que en mis ojos repite la aciaga imagen
de un extraño que me habla, y cuyo origen
descubro cada día en el reflejo

Le había sugestionado la idea de superponer la imagen de un desconocido frente a la suya, siendo, sin embargo, el mero reflejo del individuo. La enajenación de su propia consciencia le permitiría al lector encontrar algo que le fuera impropio, pero al mismo tiempo, una noción inexplorada de su personalidad. Se trataba de un libro con las páginas en blanco, donde el principal protagonista seria todo aquello que surja del subconsciente del lector, imágenes siempre distintas e infinitas, porque las abstracciones tomarían la forma que el sujeto le confiera y reflejarían a cada individuo de una manera particular.
La odisea de la creación le tomó tan solo un par de días. Tuvo que soportar las miradas entrometidas de quienes lo veían imprimiendo páginas enumeradas y vacías, y reuniéndolas con la devoción que le ofrece un padre a un hijo. Al fin, un día después de nuestro primer encuentro, el editor menos escrupuloso que había encontrado aceptó aquella provocación, y Rómulo García Pelayo se convirtió en un autor publicado. Debo decir, en compromiso con la exactitud intelectual, que Rómulo tuvo que hacer mano de sus propios recursos para que la primera edición saliera a la luz. Pero la segunda se debió íntegramente a la demanda inacabable de sus lectores. De un momento a otro, la obra se había convertido en un best seller cuyos alcances se encontraban a la altura de los grandes clásicos de este u otros tiempos. La editorial no solo arrojó una segunda edición sino que además imprimió una tercera, una cuarta, una quinta, una sexta, y una semana después se les había agotado el papel.
Y es que, la formula empleada por Rómulo resulta impecable. En apariencia, una página podría ser un simple pedazo de papel, pero en su interior oculta algo más. Se trata de la experiencia que envuelve al lector. Uno toma el libro, lo abre, lo inspecciona, y no encuentra nada. Pero cuando se lee la primera pagina, y se tropieza con el titulo, y con el capitulo enumerado, y con el nombre siempre elegante de su autor, entonces, solo entonces, la obra existe, el encadenamiento de sucesos culmina con el surgimiento de las representaciones. El lector empieza a ver la historia, crea un acontecimiento, le da forma y nombre, (que nunca son los mismos) y las palabras, (que no existen) toman un significado. El bosque, el llano, el laberinto de habitaciones, los sonidos y los sentidos se revelan por un instante y luego se esconden, hasta que la página se voltea y se descubre la siguiente. Algunos han encontrado en este libro una novela policiaca, otros una recopilación de cuentos cortos y sugestivos, otros el encantamiento de un poemario erótico, otros la historia de una civilización de la que nunca se halló registro, otros un libro propicio para aumentar el autoestima tan necesitado, otros una ayuda para meditar y encontrar el nirvana, otros un instructivo de carpintería “hágalo usted mismo”, otros, y me atrevo a nombrarlo como el más atinado de ellos (y ciertamente se trató de un niño) un libro para colorear.        
Para esta treceava edición, Rómulo me ha pedido escribir un pequeño prólogo que aconseje a los lectores inexpertos la correcta lectura de “Espejos en blanco”. Para esto, he decidido enumerar unos cuantos puntos que ciertamente ayudarán al lector a encontrar “eso” que tantos han visto en esta obra, y cuya originalidad le ha conferido el titulo de clásico.

·                    Primero: No intente ver nada en la pagina, ciertamente no hay nada ahí.
·                    Segundo: No obligue a su imaginación a crear las formas. Ellas vendrán a usted.
·                    Tercero: Relájese antes de abrir el libro. Una mente descansada trabaja más rápido, y ofrece mejores resultados.
·                    Cuarto: No intente leer el libro en compañía o en voz alta. Se trata de un acto íntimo.
·                    Quinto: Lea siempre primero el titulo y el nombre del autor antes de adentrarse a la obra.
·                    Sexto: El hecho de que una persona haya encontrado cierto tema en el libro, no significa que usted encuentre lo mismo.
·                    Séptimo: Si todavía no encuentra cualquier tema en el libro, pruebe leyendo una vez más el titulo y el nombre del autor.
·                    Octavo: Si aun no encuentra algún tema en el libro, y ya ha leído una vez más el titulo y el nombre del autor, lea el Noveno punto.
·                    Noveno: El hecho de que una persona haya encontrado cualquier tema en el libro, no significa que usted también.
·                    Décimo: Si alguien le pregunta si ha podido encontrar algo más en este libro además del titulo y el nombre del autor, diga siempre que sí.

        




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 “Las elocuentes glorificaciones de los autores han de ser invariablemente repudiadas (…) La consagración de una obra debe siempre admitirse en virtud de la excelencia intrínseca de su contenido. Ni el recorrido histórico que la acompaña, ni el pomposo apellido del cual emerge, son en realidad provisores significativos de su grandeza. No se debe a la firma de Virgilio, ni a la de Homero, ni a la de Borges, ni a la de Baudelaire, ni a la de Faulkner, la eternización crucial de una obra maestra; sino que, en el caso de la literatura, es al eterno espíritu sin cuerpo a quien se le ofrenda la posteridad de un fruto. Aquella alma aprisionada en un instante, metafórico canto de un suceso oscuro o llano, que salta de los signos y se incrusta en la memoria. La obra tiene un nombre, una personalidad, y dentro de ella un enigma, un Ser. El Ser, como ente autónomo, pertenece a una conjugación de espíritu y de lenguaje, una metamorfosis que abarca un suceso indescifrable, y lo descifra, lo desentraña en un momento culminante, catastrófico y sublime. Así pues, toda gran obra es un espejo en blanco, una reverberación de signos reflejados, una mirada que se repite y se repite.” García Pelayo (1997) De la naturaleza de la escritura.  Tesis Universitaria.